Consuegra y Aranjuez

Hoy ha sido un día largo pero lleno de historia, cultura, gastronomía y deporte a pleno sol.

Nuestra primera parada la hacíamos en el Cerro del Calderico de Consuegra, donde un guía de la localidad nos explicaba el funcionamiento de un molino de viento.

Tras espectacular obra de tecnología, subimos más alto para ver el conjunto de todos los molinos que forman el cerro.

Tras muchas fotos y alguna que otra quijotada, nos dirigimos al castillo de la Muela. Impresionante fortaleza del siglo X y que Alfonso VI en el año 1083 se hace con él. En el siglo XII fue cedido a la orden militar de San Juan de Jerusalén.

Posee doble filas de murallas, tres torreones y una torre albarrana.

En la guerra de la Independencia Española, fue tomado por tropas francesas.

Algunos alumnos no creían lo que veían y fueron encarcelados por su preocupación por la telefonía, se reían, pero todos experimentaron la sensación de estar a oscuras pero claro, siempre nos ganará la tecnología. Algún grito se escuchó, y no, por quedarse sin batería.

Tras la visita al castillo, nos dirigimos a comer a un restaurante de la localidad y rápido dirigirnos, antes dando una cabezada, a parte de los aposentos reales a hacer un poco deporte.

Ahí , yo no me meto. Está verde!, es el Tajo, qué esperas, ¿el Caribe?, al menos era un verde claro que no daba sospechas a….

Tras elegir la opción. Al final hasta se bañaron. Eso sí, aún así yo me aseguraría de un buen baño.

Y con esto y muchos grados de calor, que, ¡ojo! les mola mogollón, nos volvimos a Illescas oliendo a todo menos a fresas.